Elegido recientemente como el pueblo más bonito del mundo por la revista Travel + Leisure, Gordes es el arquetipo de la belleza provenzal. Casas de piedra calcárea rubia dispuestas en terrazas escalonadas, bañadas por el intenso sol del sur de Francia.
¿Qué ver y hacer?
- El Castillo de Gordes: Una imponente fortaleza que domina el centro del pueblo y alberga exposiciones de arte.
- Las Caladas: Así se conocen a sus calles empedradas laberínticas, perfectas para perderse.
- Abadía de Sénanque: A solo unos minutos en coche, esta abadía cisterciense rodeada de campos de lavanda es la imagen más icónica de la Provenza (visita ideal en julio).
Especialidad Gastronómica Local
Reserva en un restaurante con terraza panorámica hacia el valle del Luberon y pide una Ratatouille provenzal clásica acompañada de un vino rosado de la región.
Consejo del Viajero
Ve al "Punto de Vista" (Viewpoint) en la carretera D15 justo antes de entrar al pueblo al atardecer; la luz dorada incidiendo sobre la roca de Gordes es un espectáculo inolvidable.