París: La Capital Mundial del Dulce
Viajar a París es someterse a una dieta estricta a base de mantequilla, azúcar y harina. Y la verdad es que vale la pena cada caloría. Aunque encontrarás una boulangerie (panadería) o una pâtisserie (pastelería) en casi cada esquina de la ciudad, no todas ofrecen la misma calidad.
Para ahorrarte decepciones (y calorías vacías), hemos recopilado las mejores direcciones de la ciudad para probar los tres pilares de la repostería parisina: el croissant, el macaron y la crêpe.
🥐 En busca del Croissant Perfecto
Un buen croissant francés debe estar crujiente y hojaldrado por fuera, pero increíblemente suave, elástico y con un intenso sabor a mantequilla por dentro. (Pide siempre un croissant au beurre, nunca un croissant ordinaire).
- Du Pain et des Idées (Distrito 10): Ubicada cerca del Canal Saint-Martin, esta panadería del siglo XIX es una institución. Sus croissants son perfectos, pero no te vayas sin probar también su famoso "escargot" (una caracola de hojaldre con praliné o pasas).
- La Maison d'Isabelle (Distrito 5): Situada en el Barrio Latino, cerca de la plaza Maubert. Ha ganado varios premios al "Mejor Croissant de Mantequilla de París". Sus hojaldres son una auténtica obra de arte.
- Des Gâteaux et du Pain (Distritos 7 y 15): Dirigida por Claire Damon, aquí el croissant roza la alta costura. Tienen un equilibrio perfecto de texturas.
🍩 El Olimpo de los Macarons
El macaron parisino (dos delicadas galletas de almendra unidas por un relleno cremoso) es el rey del escaparatismo dulce. Es caro, frágil y absolutamente delicioso.
- Pierre Hermé: Conocido como el "Picasso de la pastelería", Pierre Hermé es un innovador. Si buscas sabores audaces y sorprendentes, este es tu lugar. Su creación estrella es el Ispahan (rosa, lichi y frambuesa) y el Mogador (chocolate con leche y maracuyá).
- Ladurée: Es la casa clásica por excelencia (fueron los inventores del macaron doble que conocemos hoy). Visitar su salón de té en los Campos Elíseos es una experiencia visual y gustativa inigualable. Sus sabores clásicos (vainilla, pistacho, caramelo salado) son insuperables.
- Carette: Aunque menos famosa internacionalmente que las dos anteriores, para muchos parisinos Carette (en la Place des Vosges o Trocadéro) tiene los mejores macarons de la ciudad, un poco más rústicos y generosos en el relleno.
🥞 Las Crêpes y Galettes Auténticas
Aunque verás puestos callejeros vendiendo crêpes por todas partes (especialmente alrededor de la Torre Eiffel), las mejores crêperies de París están concentradas en el barrio de Montparnasse (Distrito 14), a donde llegaban históricamente los trenes desde la región de Bretaña.
- Breizh Café (Le Marais y Odéon): Probablemente la crêperie moderna más respetada de París. Utilizan ingredientes orgánicos y de altísima calidad. Prueba sus galettes (la versión salada hecha con harina de sarraceno) acompañadas de una buena sidra artesanal.
- La Crêperie de Josselin (Distrito 14): Clásica, ruidosa y siempre llena. La decoración es de madera oscura al estilo tradicional bretón. Sus galettes dobles (con otra capa de masa encima) son enormes y deliciosas.
- Au P'tit Grec (Distrito 5): Si buscas una crêpe gigante, barata y callejera (al estilo estudiante), este minúsculo local en la Rue Mouffetard es legendario. Sus crêpes saladas son tan grandes que te servirán como almuerzo o cena completa.
Un último consejo
En Francia, el pan y la bollería se compran por la mañana. Si quieres el mejor croissant posible, levántate temprano y ve a la panadería antes de las 9:00 AM, cuando todavía están tibios recién salidos del horno. ¡Bon appétit!