El dilema de la cuenta en los restaurantes franceses
Acabas de terminar una deliciosa cena en un bistró parisino. El camarero te trae la cuenta (l'addition) y surge la duda universal del turista: ¿Tengo que dejar propina? ¿Cuánto es lo correcto?
La respuesta corta y directa es: No, no es obligatorio dejar propina en Francia.
El concepto de "Service Compris"
Por ley en Francia, todas las facturas de restaurantes, cafeterías y bares ya incluyen un 15% de recargo por servicio directamente en el precio de los platos que ves en el menú. Es lo que se conoce como "Service Compris" (Servicio Incluido).
Por tanto, el camarero ya cobra un salario fijo y no depende de tus propinas para llegar a fin de mes, a diferencia de lo que ocurre en países como Estados Unidos o México.
El "Pourboire": Cuándo y cuánto dejar
Aunque no sea obligatoria, la propina (le pourboire, literalmente "para beber") es siempre apreciada como una recompensa por un servicio excelente, excepcional o muy amable.
- Tomar un café o bebida: Si te tomas un espresso de 2,50€ en la barra, es común dejar el cambio pequeño (20 o 50 céntimos). No es necesario, pero es un gesto cortés.
- Almuerzo o cena informal: Si la cuenta es de 45€ y el servicio fue bueno, dejar un par de euros (redondear a 47€ o 50€) o dejar las monedas de cambio en el platillo es perfecto.
- Restaurantes de lujo o alta cocina: En establecimientos Michelin o de servicio exquisito, si el sumiller y los camareros han estado fantásticos, es común dejar entre un 5% y un 10% del total.
Cómo entregar la propina
A diferencia de Norteamérica, en Francia no suele haber una línea para escribir el importe de la propina en el recibo de la tarjeta de crédito. Si deseas dejar propina, lo habitual es dejarla en efectivo (monedas) sobre la mesa al levantarte. Últimamente, algunos datáfonos modernos te preguntan en la pantalla si deseas añadir propina ("Souhaitez-vous ajouter un pourboire?"), pero aún no es la norma general.
En resumen: disfruta de tu comida sin la presión de la calculadora. Si te trataron de maravilla, deja un par de euros; si el servicio fue simplemente normal, paga exactamente lo que marca la cuenta y despídete con un cordial "Merci, au revoir!".